Así como hay flores que crecen en el desierto y esperanzas que surgen en la peor de las situaciones, cuando nada parece indicar que hay un futuro, así también el ingenio del hombre se conecta, en ocasiones, con nuestras emociones más íntimas.
A continuación, algunas imágenes producidas por aquel mismo ingenio devastador que avasalla, crece y decrece, en medio de la vorágine de nuestros tiempos y de nuestra historia.
Una genuina lección de humildad.
La última fotografía fue captada por el Voyager 1 a 6.400 millones de kilómetros de la Tierra: antes de abandonar nuestro sistema solar, giró y nos obsequió con esta imagen.
no es precisamente lo que buscaba de humildad
Comentario de juan — 27 Agosto, 2007